Cómo cuidar tus prendas de ropa

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cómo cuidar tus prendas de ropa

Muchas veces ocurre que por puro desconocimiento no sabemos mantener nuestra ropa preferida como el primer día. A menudo sucede que después de esforzarnos por encontrar una prenda que nos entusiasme, ésta se deteriora en un espacio relativamente corto de tiempo por no saber cuidarla. En esos casos solemos culpar a la calidad de la prenda pero no siempre es así, y para que no vuelva a sucederte te vamos a dar unas indicaciones de cómo tratar cada tejido para que se mantenga en las mejores condiciones el mayor tiempo posible. Para que tu ropa luzca siempre como nueva.

Esta guía también te será útil a la hora de ir de compras, para que además de fijarte en el precio, el corte de una prenda, y en cómo te sienta, sepas si el tejido con el que está confeccionada es lo que esperabas: tal vez por mucho que te guste una prenda no estés dispuesta a tener que llevarla a la tintorería cada vez que la uses, o no te guste planchar por lo que prefieres evitar prendas que vayan a necesitar cada vez que se laven un planchado en profundidad, por ejemplo.

De todos modos, recuerda mirar siempre las etiquetas de la ropa, donde se indica cómo tratar cada prenda.

* ALGODÓN:

El algodón es uno de los tejidos más comunes en nuestros armarios y muy resistente. En cuanto a su mantenimiento en el lado positivo, diremos que se trata de un tejido fresco y cómodo, en el lado negativo, que se arruga y encoje si se lava a altas temperaturas.

Para evitar que encoja, lávalo a menos de 50ºC. Para que sea más fácil plancharlo, no dejes que las prendas de algodón hagan el centrifugado completo y plánchalas aún un poco húmedas.

El algodón mezclado con poliéster y fibras, suele dar como resultado un tejido que se arruga muchísimo menos.

* ACRÍLICO:

Las prendas acrílicas a menudo toman olores, por lo que hay que lavarlas con frecuencia, mejor con agua fría o en su defecto tibia, pero nunca caliente, pues se deterioraría sin remedio. Puedes lavarlo y secarlo a máquina (lavadora y secadora) siempre que utilices programas a baja temperatura. Si son prendas muy delicadas, opta por lavarlas a mano con agua fría y no las escurras mucho.

A la hora de plancharlo, debes hacerlo con la prenda del revés, el tejido totalmente seco y la plancha a temperatura baja.

* LANA:

Hay diferentes tipos de lanas. El cachemir es delicado, perfecto y caro, y debe lavarse a mano o en seco. Otros tipos de lanas pueden lavarse a máquina, pero utilizando siempre programas especiales para prendas delicadas. Otra opción es lavarla con una esponja suave, a mano. Pero nunca la centrifugues a máquina ni la estrujes con la mano para retirar el exceso de agua.

Utiliza siempre un detergente especial para su limpieza y nunca dejes la prenda mucho rato en remojo.

La lana debe secarse a temperatura ambiente, las prendas extendidas en horizontal para que no se deformen, y siempre lejos de fuentes de calor (nada de ponerlo frente a la estufa para acelerar su secado).

Plánchala siempre a la temperatura adecuada y poniendo un pañuelo entre la plancha y la prenda para evitar los antiestéticos brillos. La prenda nunca debe estar completamente seca en el momento de plancharla.

* LINO:

Es un tejido muy resistente que perfectamente puede lavarse a maquina y con un centrifugado profundo. Además es muy adecuado para prendas veraniegas, porque permite que la piel transpire. Para que las prendas blancas mantengan su color, lo mejor es secarlas al sol.

Tiende a arrugarse, por lo que se puede almidonar para evitarlo en buena medida. Para hacer más sencillo su planchado, es mejor hacerlo cuando la prenda aún está húmeda.

* TEJIDO VAQUERO:

Es un tejido fuerte pero propenso a encogerse. Conviene lavarlo del revés y cuando es nuevo, pro separado, pues en ocasiones destiñe y puede estropear otras prendas. Al meterlo en la lavadora, asegúrate de que cierras botones y cremalleras.

Al a hora de plancharlo, hazlo del revés y con la plancha bien caliente.

* SEDA:

La seda es un tejido delicado y lujoso, pero la mayor parte de las veces debe ser tratada por profesionales para su limpieza.

Debe lavarse cada vez que se use, porque es muy sensible al sudor. Puedes limpiarla con una esponja humedecida en las axilas, cuello o puños y se secará en un momento. Debes secarla colgándola de una percha.

Si vas a dejarla de usar durante una temporada, debes guardarla de modo que esté bien protegida de la luz, el aire y los insectos.

 

Foto by Pixabay

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